Marilyn Monroe en el diván. La actriz chispeante que enamoraba a la cámara, el sueño erótico de cualquier hombre, la mujer que encandilóa Arthur Miller... Pero también la criatura frágil y desequilibrada,la muñeca rota de Hollywood, la adicta a los barbitúricos fallecidaprematuramente. Una de las personas que más se acercó a ella fue supsicoanalista Ralph Greenson. El 4 de agosto de 1962, con la muerte de Marilyn se truncaba una relación de treinta meses en la que él fuetestigo privilegiado del naufragio emocional de una mujer perdida,solitaria y consumida por su imagen pública. A partir de aquellassesiones, y a caballo entre la realidad y la ficción, Schneider buscadescifrar el misterio insondable que escondía el mito más seductor ytrágico que ha dado el séptimo arte. «Michel Schneider ha escrito unanovela apasionante, que es también un ensayo apasionante, a través deuna investigación y documentación apasionantes.» Le Nouvel Observateur «Oltimas sesiones con Marilyn es una novela suntuosa. Un escrito deseda. Un gota a gota de fina emoción. Una reflexión sin moraleja. Elautor ofrece a Marilyn Monroe, a través de esta obra llena de nubes ymatices, lo que ella siempre pidió en secreto a los hombres: elrespeto.» Le Magazine Littéraire «Creada a base de fragmentos y de unir y venir temporal constante, como queriendo abrazar el alma hechatrizas de una mujer herida por su infancia, este buenísimo libro nosentrega un retrato de una estrella fugaz.» Les Inrockuptibles