Tuvimos, el nuevo poemario de Rosa Lentini, podría considerarse comouna suerte de viaje iniciático hacia el conocimiento y el reencuentrode sí. La memoria personal recupera vivencias, recuerdos, sensacionesa lo largo de estas páginas sin que la nostalgia o la elegía seenseñoreen del territorio. Lo hace siempre en presente, porque lamemoria, aunque hable del pretérito, no puede manifestarse más que enpresente de indicativo. Así los poemas de Lentini remueven conrotundidad el humus donde creció la conciencia de sí: la niñez y laescuela, el mundo exterior al útero familiar, priorizando la huellaque su presencia ausente dejó en un modo de mirar alrededor, de crecer y madurar. Arrojados azarosa e impunemente a la intemperie de laexistencia, no nos queda más alternativa que asumir lo que hay: esasoledad, física, por supuesto, pero también interior, que esúnicamente con lo que podemos salir adelante. JENARO TALENS