Año 1867, Pittsburgh, Estados Unidos. Joseph Wallace se gana la vidacomo fotógrafo de la clase alta en una próspera ciudad industrial, una actividad que le garantiza una existencia acomodada, pero carente detoda fantasía artística. Joseph se embarca como fotógrafo oficial enuna expedición para explorar nuevos yacimientos y territorios quecolonizar, pero la aventura resulta ser un viaje sin retorno hacia elinterior de sí mismo. Cuando este tranquilo padre de familia conoce auna tribu de siux oglalas, su vida cambia para siempre: se convierteen Étunwan, Aquel-que-mira. Entonces descubre la verdadera misiónartística del fotógrafo: no basta con reproducir la realidad de losseres y de los objetos, también hay que sublimarla. La esencia de suarte está en saber contar con la mirada.