TU HAZ LA COMIDA QUE YO CUELGO LOS CUADROS

TU HAZ LA COMIDA QUE YO CUELGO LOS CUADROS

$29.204
IVA incluido
Sujeto a Disponibilidad de Proveedor
Editorial:
CRÍTICA
Año de edición:
ISBN:
978-84-9199-002-4
Páginas:
288
Encuadernación:
Otros
Idioma:
Castellano
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No es de extrañar que muchas mujeres jóvenes, y no tan jóvenes,piensen que no viven en un mundo machista porque, gracias a la luchade otras mujeres en el pasado, existe la igualdad de sexos en nuestrasociedad. Sin embargo, Miguel Lorente, médico forense y acreditadoexperto en violencia de género, nos explica que, aunque todavía nosean conscientes de ello, seguramente esas jóvenes ya se encuentranatrapadas en situaciones no igualitarias y seguirán encontrando palosen las ruedas a medida que traten de avanzar en sus carrerasprofesionales, y también en sus vidas privadas, del mismo modo quemuchas de las mujeres de más edad que antes soñaron la libertad, nohan podido salir de los espacios y estereotipos que las atraparon.Enestos años hemos aprendido a identificar las consecuenciasdevariosfactores como la discriminación, losunosresultados más gravesde la violencia o la desigualdad salarial, no obstante, no conocemoslas trampas que la cultura tiene distribuidas por el terreno de laconvivencia, para que todo transcurra de la forma prevista y dentro de los límites establecidos para hombres y mujeres.No hay inercia en ella lucha contra lo establecido, dejar de actuar significa retroceder.La situación nos muestra que queda mucho por hacer, no sólo en elabordaje de las manifestaciones de la desigualdad, sino, y sobre todo, en la transformación de las circunstancias que dan lugar a ellas.EnTú haz la comida, que yo cuelgo los cuadros, se muestran las trampasque esconde nuestro mundo, unas directrices aparentemente menosrígidas que antaño pero que tienen la misma finalidad de siempre: quenadie se salga del sistema establecido. Estos ardides, aunque ideadospara controlar a mujeres, también están despertando el rechazo dealgunos hombres que no quieren encajar en los roles tradicionales. Yes que, tal y como decía Simone de Beauvoir: «el problema de la mujersiempre ha sido un problema de hombres».

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