El estreno del primer capítulo de "Twin Peaks", el 8 de abril de 1990, está considerado como un momento fundacional en la historia de latelevisión: en gran medida, David Lynch y Mark Frost sentaron lasbases de lo que sería en el futuro el formato de la serie televisiva,anticipándose a fenómenos como Perdidos. Desde aquel momento, "TwinPeaks" se convirtió en una obsesión constante para quienes vieron susdos primeras temporadas ?ni la exégesis más tenaz ha sido capaz dedesentrañar todas sus claves simbólicas?, y a día de hoy sigue siendoun referente absoluto de la cultura popular de nuestro tiempo. Sinembargo, tal y como argumenta Pac"me Thiellement en este volumen deensayos iluminadores sobre el que sin duda es uno de los trabajos másconocidos y reconocidos de David Lynch, la intención del creador de"Twin Peaks" no fue tanto revolucionar la televisión como reflexionarsobre el lenguaje televisivo de su tiempo y, de paso, alertar sobre la crisis que estaba atravesando la ficción concebida para la pequeñapantalla.El primero de estos tres ensayos, «La mano izquierda de David Lynch»,analiza la serie a partir de sus ingredientes más esotéricos y de susmúltiples referencias fílmicas y literarias. El segundo ensayo, el más breve de los tres, se adentra en uno de los espacios más emblemáticos de la televisión: la Logia Negra. El tercer ensayo, «La sustancia deeste mundo», aborda de forma exhaustiva y brillante la terceratemporada, estrenada en 2017, aportando nuevas claves deinterpretación y de análisis. Además, la presente edición incorpora amodo de epílogo un cuarto ensayo en el que Pac"me Thiellement repasael cine de David Lynch después de Twin Peaks, y en el que se constata, una vez más, que todo cambió después de la muerte de Laura Palmer.