Babilonia o Troya, Berlín o Buenos Aires, Nueva York o la Ciudad deMéxico, antes de cualquier cosa constituyen algo que podríamos llamarhorizontes de esperanza, o como los llama Koselleck, horizontes deexpectativas. Estas ciudades, como cualquier otra, son eminentementeobjetos de deseo y despiertan el interés de habitarlas o apoderarse de sus espacios siempre crecientes y siempre mal definidos.Lo que a primera vista podría parecer una paradoja es que a pesar deque el estado psicológico del individuo en la "novela de la granciudad" Großstadtroman, moderno esté en el centro de la atención, almismo tiempo, su rol como protagonista disminuye en novelas tanimportantes como Manhattan Transfer, Berlín Alexanderplatz o Los siete locos, de Roberto Arlt, una de las primeras manifestacioneslatinoamericanas de este género. El aislamiento del individuo, elriesgo de perderse a sí mismo entre la multitud, se representan comoconsecuencias del desarrollo de la moderna sociedad de masasindustrializada, en las novelas de D"blin y Arlt, los individuos quevanamente buscan un sentido de la vida en un entorno hostil seconvierten en criminales a pesar de sus intentos en contrario. Almismo tiempo, el individuo se siente atrapado por la ciudad, por unespacio del cual no puede escapar y que domina su forma de moverse enél, como se desprende de la lectura del primer cuento de Juan CarlosOnetti "Avenida de Mayo-Diagonal Norte-Avenida de Mayo", en el que lainfraestructura de Buenos Aires limita y a la vez trasciende losmovimientos del protagonista.La tendencia de representar espacios o "mundos" reducidos oconformarse con la representación de la vida de un sólo protagonistapara atestiguar la memoria personal del grupo al que pertenecen nosolamente las figuras, sino en muchos casos también los escritores, es visible en Las batallas en el desierto, de José Emilio Pacheco o enUno soñaba que era rey, de Enrique Serna, pero también en las crónicas mexicanas o en la llamada literatura de barrio de varios paíseslatinoamericanos, literatura que surge sobre todo a partir de los años sesenta del siglo pasado.