María y Emiliano parecían una pareja indestructible, de esas que seconocenen el instituto, nunca pierden la pasión y terminan siendo dosadorables ancianos cogidos de la mano. Por eso, cuando llegan a latreintena y una noche, al volver de la fiesta de unos amigos, Maríaempieza una discusión, nadie hubiese imaginado que la pelea terminaría con Emiliano haciendo las maletas y volviendo a casa de suspadres.
En su primera novela, la mexicana Catalina Aguilar Mastretta hace gala de la contagiosa ternura y el humor que ya ha demostrado en sucarrera como directora de cine. Todos los días son nuestros es unanovela generacional, irónica y divertida en la que dos jóvenes debenaprender a vivir sin la persona con la que creían que iban a pasar elresto de sus días. Una historia narrada con una cercanía conmovedora,que provoca carcajadas, sonrisas tristes y, sobre todo, una inmensacomplicidad.