TIEMPO DE ESPERANZA

TIEMPO DE ESPERANZA

$23.920
IVA incluido
Sujeto a Disponibilidad de Proveedor
Editorial:
DIGITAL REASONS
ISBN:
978-84-123274-9-6
Idioma:
Castellano
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La esperanza es una virtud de futuro. Tiene que ver con eldescubrimiento de que algo bueno nos espera, o de que seremos capacesdealcanzar algo que nos hemos propuesto. De unas décadas a esta parte,occidente está atravesando una crisis de futuro. Se ha llegado adecir que es una irresponsabilidad traer hijos al mundo, estando comoestá. Incluso se alzan voces que claman que lo mejor que puedehacer la humanidad es extinguirse o al menos reducir drásticamente sunúmero. Y no son personajes excéntricos y periféricos quieneslo dicen, sino algunas de las personas más influyentes del mundo. Nosabemos qué nos depararán los próximos años, pero la pinta no esnada buena (al menos, nos parece que no lo es).Junto a esto, se observan frecuentes fenómenos de desesperación entrelos jóvenes. Precisamente quienes introducen el futuro en lahistoria se hallan particularmente desanimados, carentes de aquelladimensión del tiempo que les es más propia. Se sienten a vecesimperfectos, incapaces de hacer lo que se espera de ellos, otras veces angustiados ante la cantidad de elecciones decisivas que debentomar, abrumados por la carencia de un criterio que les ayude aacertar.

La esperanza es una virtud de futuro. Tiene que ver con eldescubrimiento de que algo bueno nos espera, o de que seremos capacesdealcanzar algo que nos hemos propuesto. De unas décadas a esta parte,occidente está atravesando una crisis de futuro. Se ha llegado adecir que es una irresponsabilidad traer hijos al mundo, estando comoestá. Incluso se alzan voces que claman que lo mejor que puedehacer la humanidad es extinguirse o al menos reducir drásticamente sunúmero. Y no son personajes excéntricos y periféricos quieneslo dicen, sino algunas de las personas más influyentes del mundo. Nosabemos qué nos depararán los próximos años, pero la pinta no esnada buena (al menos, nos parece que no lo es).Junto a esto, se observan frecuentes fenómenos de desesperación entrelos jóvenes. Precisamente quienes introducen el futuro en lahistoria se hallan particularmente desanimados, carentes de aquelladimensión del tiempo que les es más propia. Se sienten a vecesimperfectos, incapaces de hacer lo que se espera de ellos, otras veces angustiados ante la cantidad de elecciones decisivas que debentomar, abrumados por la carencia de un criterio que les ayude aacertar.