Sin duda, la presencia en el aula de un niño con síndrome de Downsupone un reto para toda la comunidad educativa. Hay muchas emocionesimplicadas, desde el miedo a lo desconocido hasta el entusiasmo porconstruir marcos educativos inclusivos. Durante el recorrido, lainformación es clave. En este libro maestros, familias yprofesionales, encontrarán una visión global y realista de lainclusión de estos alumnos en la escuela, a través de datosactualizados de su perfil de aprendizaje, un análisis de los contextos naturales de la escuela y la familia, y numerosas estrategiaseducativas fáciles de aplicar en el aula. Una visión optimista, pero a la vez realista, de la atención a la diversidad como única víaposible para construir una sociedad más justa y más solidaria. Educara un niño con síndrome de Down es una experiencia difícil peroaltamente gratificante, que nos hace crecer como profesionales y comopersonas.