Ernst Jünger nació en Heidelberg (Alemania) en 1895 y murió enWilflingen en 1998. Tras sus años escolares, en 1913 se alista en laLegión extranjera, pero a las seis semanas tiene que abandonarladebido a la intervención paterna. Voluntario en la primera guerramundial, es herido varias veces y condecorado. Tras la contienda,inicia estudios de zoología y se traslada a Leipzig y, después, aBerlín. En 1941, como capitán del ejército, entra a formar parte delalto mando alemán en París. En 1942, el régimen nazi prohíbe lapublicación de sus obras, y Jünger se enfrascó en la redacción de unconjunto de novelas, ensayos y diarios que le han convertido en uno de los testigos más lúcidos y controvertidos de nuestra época. TusquetsEditores ha publicado sus diarios titulados Tempestades de acero,Radiaciones I, Radiaciones II, Pasados los setenta I, Pasados lossetenta II y Pasados los setenta III (todos ellos en la colecciónTiempo de Memoria 45/1-6), sus novelas El tirachinas, Juegos africanos y Sobre los acantilados de mármol, así como los ensayos Laemboscadura, El trabajador, La tijera, Sobre el dolor, La paz, Ellibro del reloj de arena, Acercamientos, El corazón aventurero yEsgrafiados. Venganza tardía es un bellísimo relato autobiográfico que Jünger escribió en 1991 y que estaba hasta ahora inédito en español.En 1914, al estallar la primera guerra mundial, ernst jünger se alistó como voluntario en el 73 Regimiento de Fusileros y fue enviado alfrente francés. Durante la contienda, en la que fue herido ycondecorado en numerosas ocasiones, jünger llevó un diario dondeanotaba no sólo el dramatismo de las acciones bélicas, sino tambiénlúcidas observaciones sobre la naturaleza humana enfrentada al caos ya la muerte, y sobre el cambio de rumbo que la técnica armamentísticaestaba imponiendo a la historia.Con el paso del tiempo, tempestades de acero, escrita a partir de esediario y publicada por vez primera en 1920, se ha convertido en una de las mayores obras de la literatura de guerra de todas las épocas. Sus páginas, nacidas en el fragor de los combates, en hospitales o entrincheras que se convirtieron en las tumbas de cientos de miles desoldados, son al mismo tiempo novela de formación y aprendizaje, ytambién una honda reflexión en torno a la condición humana y aldestino de un siglo que empezó bajo el signo de esta masacreinusitada.