El comisario Kostas Jaritos se aburre. Está de baja, recuperándose deuna delicada operación después de que, durante la investigación de uncaso, le dispararan en el pecho. Por toda distracción, recibe algunasvisitas, lee los periódicos y mira la televisión. Precisamente, unanoche ve cómo, en un programa de entrevistas, el constructor IásonasFavieros, que ha amasado una fortuna en los últimos veinte años yahora está enriqueciéndose como nunca con las obras de los JuegosOlímpicos de Atenas 2004, se suicida ante las cámaras y conmociona atodo el país. Se desata un alud de noticias, hipótesis e incluso decomunicados de extrañas organizaciones, y Kostas, convertido en unciudadano más, primero reflexiona y luego, todavía convaleciente,decide investigar. En esa Grecia preolímpica que se debate entre unpasado difícil de olvidar y la arrolladora modernidad, origen demuchos de sus futuros problemas, arranca este nuevo caso del comisario Jaritos.
El comisario Kostas Jaritos se aburre. Está de baja, recuperándose deuna delicada operación después de que, durante la investigación de uncaso, le dispararan en el pecho. Por toda distracción, recibe algunasvisitas, lee los periódicos y mira la televisión. Precisamente, unanoche ve cómo, en un programa de entrevistas, el constructor IásonasFavieros, que ha amasado una fortuna en los últimos veinte años yahora está enriqueciéndose como nunca con las obras de los JuegosOlímpicos de Atenas 2004, se suicida ante las cámaras y conmociona atodo el país. Se desata un alud de noticias, hipótesis e incluso decomunicados de extrañas organizaciones, y Kostas, convertido en unciudadano más, primero reflexiona y luego, todavía convaleciente,decide investigar. En esa Grecia preolímpica que se debate entre unpasado difícil de olvidar y la arrolladora modernidad, origen demuchos de sus futuros problemas, arranca este nuevo caso del comisario Jaritos.