Cada año, con el inicio de la primavera, los sueños y esperanzas detodos florecen. Alejado del bosque, un joven abedul sueña con el canto de las aves y espera a que se posen en sus ramas, pero los pájaros no se atreven a salir del bosque para llegar al desfiladero donde vive.Un viejo roble contempla en silencio al joven árbol, conmovido por suañoranza. El quisiera poder ayudarlo... ´El maestro que fui, que aúnhabita dentro de mí, me enseñó a mirar a los niños con curiosidad yternura. En algún momento, descubrí que los niños tienen una inmensacuriosidad por conocer el mundo, por aprehenderlo. El juego sería laprimera actividad que cataliza ese aprendizaje, y la ficciónliteraria, la segunda´. Antonio Ventura