Poemario de la autora Irene G.Irene G. cierra algunas de sus heridascon este nuevo poemario, sin dejar de ser ômujer rota que nada en supropia sangre templadaö, enfrentándose al duelo del abandono, de lapérdida, del descenso a las profundidades de la soledad, con la sed de una mujer que anhela ômatar el miedoö, y una ônueva vida hecha depedacitos de vidaö. Con la experiencia de una poeta con ofi,cio,la autora logra a través de su escritura sumergirse más y más hacialos fondos marinos, y conducir a quien lee entre las algas, dejándolela angustia propia de la falta de respiración, del silencio de lasaguas. Sin embargo, deja un atisbo de luz hacia la superfi,cie,porque ôla felicidad es una niña sin nombreö, y ôla inquietud de lasmariposasö puede llegar a buscar refugio en las costillas de quien haluchado con los puños y los dientes apretados. ,Las heridas deIrene G. escuecen por su crudeza, pero están hechas del mismo material que las de nuestras ausencias y nuestros fracasos. Por eso, nosinvita a intuir el precipicio, a volar de memoria, a mirar a lasfl,ores para entender el amor y a esperar en la orilla pararenacer con la siguiente ola. No habrá forma de resistirse aadentrarse en su mar.