Antes, una persona podía penar el duelo de la pérdida de un serquerido durante un largo tiempo y eso se entendía, en la actualidad,más de unas semanas ya se considera un trastorno depresivo, y quédecir del síndrome de déficit de atención, del síndrome del comedorcompulsivo? Todo el mundo conoce las preocupaciones, decepciones,fracasos? Estos desafíos están asociados con una vida ?normal?. Sinembargo, la tendencia actual es considerarlos ?trastornos mentales?que requieren tratamiento médico.
¿Somos todos ya enfermos mentales? se pregunta en este libro AllenFrances, quien dirigió durante años el Manual Diagnóstico yEstadístico (DSM), biblia de la psiquiatría mundial, en donde sedefinen las enfermedades mentales, se enumeran los síntomas y se hacen los tratamientos específicos.
Ahora, alarmado ante la deriva que lleva el nuevo DSM, lanza un gritode advertencia, esta vez para todos, porque a todos nos afecta. Lapsiquiatría está perdiendo de vista la diferencia entre lo normal y lo patológico. Bajo la presión de las empresas farmacéuticas enparticular, no está lejos de considerarnos a todos nosotros locos,buscando sanarnos a toda costa. Hay que reaccionar nos dice, salvemosa la gente normal?