SIN MÚSICA (CABALLO DE TROYA 2015, 2)

SIN MÚSICA (CABALLO DE TROYA 2015, 2)

$36.237
IVA incluido
Sujeto Disponibilidad de Proveedor
Editorial:
(104) CABALLO DE TROYA
Año de edición:
Temática
Contemporanea
ISBN:
978-84-15451-50-1
Páginas:
272
Encuadernación:
Rústica
Idioma:
Castellano
Dimensiones:
200x129
$36.237
IVA incluido
Sujeto Disponibilidad de Proveedor

Un niño descubre el amor durante unas vacaciones a la vez que seconvierte en testigo involuntario del derrumbe de todo cuanto lerodeaba y protegía

¿Cuándo entendemos qué es lo importante y qué lo que debe dejarse a un lado? ¿Y cuánta autonomía tenemos a la hora de establecer estadistinción? Sin duda, los shocks emocionales y los fracasos fundan por sí mismos caracteres que se convierten en destinos. No obstante,quizás haya una alternativa a este fatalismo, y es que, si bien nadienos salva del golpe, en nuestra mano está el decidir cómo lo vivimos.En Sin música un niño cuyo hermano ha fallecido en un accidente añosatrás, y cuya hermana se ha ido recientemente de casa, trata deescapar del derrumbe en el que están inmersos sus progenitores norenunciando a dar cabida a todo lo que piensa y hace, es decir, nopermitiendo que su vida se convierta en el desmoronamiento del que estestigo. Este desmoronamiento podría resumirse en lo que el padre ledice a un amigo: «Confundimos la ambición con la codicia. Loconfundimos todo. La gracia con el humor, lo anecdótico con lointeresante, la altura con el vuelo. Y si lo confundimos es porque nos vale. Nos vale lo pequeño porque proyectamos en ello lo que de verdad necesitamos, para completarlo, y lo que más tememos, para que nos sea más fácil conformarnos.»
Puesto que la huida del niño de la derrota de sus mayores no es unadecisión consciente, surge aquí la cuestión de si los infantes nacensolo con Eros y son los adultos quienes les inoculan el Tánatos. Porotra parte, lo que en Sin música encontramos no es la habitualproblemática de qué tipo de espejo son los padres para sus hijos, sino su polo opuesto y complementario: qué tipo de espejo son los niñospara sus padres. El resultado de estos y otros asuntos es una novelasingular y envolvente que recomendamos que lean con un boli o un lápiz en la mano, pues les van a entrar ganas de subrayar muchos de suspasajes.

Cada año Caballo de Troya invita a un editor a que coja las riendasdel sello dejándole su impronta personal. Sin música de Chus Fernández es la segunda apuesta que la editora invitada Elvira Navarro trae aCaballo de Troya.