RODRIGUEZ, OSCAR / RODRÍGUEZ MARADIAGA, ÓSCAR ANDRÉS
Uno de los riesgos de nuestro tiempo es que la interdependencia entrelas personas y los pueblos no se corresponda con una interacción ética que dé como resultado un desarrollo realmente humano. Laglobalización nos ha puesto ante los ojos una triste realidad: no hamejorado la suerte de los más pobres. El autor analiza, con lacontundencia que dan las cifras y las estadísticas, la sociedad queestamos creando en la que la codicia de unos pocos deja a las mayorías al margen de la historia. Los frecuentes casos de corrupción nosimpulsan a volver a la ética como principio y fin de un desarrollo más humano y humanizador. Los valores evangélicos están en la base deeste pensamiento que quiere un mundo en el que los bienes seancompartidos fraternalmente.
Uno de los riesgos de nuestro tiempo es que la interdependencia entrelas personas y los pueblos no se corresponda con una interacción ética que dé como resultado un desarrollo realmente humano. Laglobalización nos ha puesto ante los ojos una triste realidad: no hamejorado la suerte de los más pobres. El autor analiza, con lacontundencia que dan las cifras y las estadísticas, la sociedad queestamos creando en la que la codicia de unos pocos deja a las mayorías al margen de la historia. Los frecuentes casos de corrupción nosimpulsan a volver a la ética como principio y fin de un desarrollo más humano y humanizador. Los valores evangélicos están en la base deeste pensamiento que quiere un mundo en el que los bienes seancompartidos fraternalmente.