Las perspectivas innovadores de la teoría de la escritura de RoyHarris se distancian de la lingüística ortodoxa del siglo xx parasituar la escritura en el campo de su lógica propia: el de lasemiología
La suposición tradicional de que la escritura es una mera substitución visual del lenguaje ha dejado en la sombra una serie de cuestionesbásicas sobre la escritura, que Roy Harris reexamina en esta obra.
La escritura en tanto comunicación humana no es un proceso detransferencia de pensamientos o mensajes de una mente a otra, sino laintegración contextualizada de las actividades humanas a través designos. El autor distingue tres factores principales en esta forma decomunicación: los biomecánicos, los macrosociales y loscircunstanciales, relacionados respectivamente con las capacidadesfisiológicas y psicológicas, con las prácticas culturales y los marcos institucionales y con el contexto comunicacional y las actividadesreales implicadas en éste.
Al abordar la escritura como un modo de comunicación independiente,basado en el uso de relaciones espaciales para conectar eventosseparados en el tiempo, el autor muestra en qué medida la escrituramusical, la matemática y otras formas obedecen a los mismos principios que la escritura verbal. Estos principios, según la argumentación deRoy Harris, se pueden aplicar a textos de cualquier tipo, desdesonetos, partituras de sinfonías, la firma en un cheque o los anuncios de ofertas en un supermercado. Además, estos principios son válidos a lo largo de la historia de la escritura, desde la jeroglífica hastala de los hipertextos.
Las perspectivas innovadoras de los análisis de esta obra permitenapreciar la escritura en sus múltiples estrategias específicas quemuestran la versatilidad del ser humano para crear signos, que no sonsubsidiarios de la psicología empírica, como sostuvieron Saussure yPeirce, sino tienen su propia lógica, que constituye el campo de lasemiología.