Raymond Carver había ya ingresado en ese parnaso donde la obra de unescritor está completa. Al parecer, todo lo que importaba había sidoya publicado. Pero ahora, años después de su muerte, la viuda deCarver, escritora y poeta, ha encontrado y editado cinco relatos.Relatos espléndidos, estremecedores, con hombres que han dejado debeber y están en la línea divisoria entre dos vidas, con parejas queya no se aman y empiezan a mirarse como extraños, con un escritor queha abandonado a su mujer y está intentando empezar a escribir otra vez a partir de «ese vacío que es el comienzo de todas las cosas».