Atrapada en una silla de ruedas, la madre de Kawa rememora desde suruinosa casa otomana de Estambul la belleza nostálgica y las leyendasde los alrededores del monte Ararat. Allí quedaron sepultados sumarido y dos de sus hijos, guerrilleros de la causa kurda. Entretanto, Kawa se gana la vida eliminando gente por encargo. Es la únicamanera que ha encontrado para mantener a una madre anciana e impedida. Si no fuera por ella, ya habría emigrado a Alemania, siguiendo lospasos de los dos hermanos que le quedan: Xezal, la única hija de lafamilia y Barón, el mayor, que buscan la forma de sobrevivir, cada uno a su manera, en una sociedad teñida de xenofobia. Sin embargo, algose tuerce tras el último crimen de Kawa, lo que le provoca un profundo desasosiego. A partir de ese momento, los pilares de su mundocomenzarán a desmoronarse. Como es habitual en él, Jon Arretxe noslleva a conocer otras culturas, otras ciudades, callejeando,mostrándonos con realismo lo que no sale en las guías de viaje. Eneste caso, a través de una novela negra, deja al descubierto unafaceta más humana, y no exenta de crítica, de dos grandes urbesíntimamente relacionadas, a pesar de sus diferencias: Estambul yMunich. Shahmarán es una historia de añoranza por la patria robada, de lucha por la supervivencia, de ideales y desengaños, es un viajedesde el honor hacia la ignominia.