SANZ ANGULO, P. / SANZ ANGULO, PABLO
Cuando nació el pequeño Severo, nadie en su familia apostó a queviviría mucho tiempo. Sin embargo, gracias a los buenos cuidados, la inteligencia y elempeño de su madre, y al coraje y la alegría que demostraba cada díael niño, no solo fue capaz de recuperarse sino que logró levantarsedespués de cada una de las zancadillas que la vida le fue poniendo.Y tal era la fuerza con que se recuperaba de ellas que alcanzó elsueño de su vida: el premio Nobel.
Cuando nació el pequeño Severo, nadie en su familia apostó a queviviría mucho tiempo.
Sin embargo, gracias a los buenos cuidados, la inteligencia y elempeño de su madre, y al coraje y la alegría que demostraba cada díael niño, no solo fue capaz de recuperarse sino que logró levantarsedespués de cada una de las zancadillas que la vida le fue poniendo.
Y tal era la fuerza con que se recuperaba de ellas que alcanzó elsueño de su vida: el premio Nobel.