Dos años después de dejar la presidencia de la República Checa, Václav Havel todavía no ha podido retomar su carrera como escritor. Demanera que el viaje que emprende a Estados Unidos bien puedeconsiderarse una huida en busca de inspiración. Allí, en tierrasamericanas, se sitúa esta larga entrevista con Karel Hvízd'ala en laque Havel disecciona las siempre difíciles relaciones entre política y literatura. A través de sus comentarios y opiniones se lograconocer la personalidad de un hombre que contribuyó a escribir páginas brillantes de la historia. «A veces también soy consciente de loabsolutamente increíble en mi destino. Y hasta dejo de entender mivida, incluso me imagino como una especie de pequeño error de lahistoria. ¿Cómo pudo pasar que yo -precisamente yo- me encontrara enel epicentro de unos acontecimientos tan importantes que marcarían elfuturo de muchas naciones y millones de personas? A veces pienso queestoy soñando mi vida y que en un momento dado me despertaré de todoesto.»Dos años después de dejar la presidencia de la República Checa, Václav Havel todavía no ha podido retomar su carrera como escritor. Demanera que el viaje que emprende a Estados Unidos bien puedeconsiderarse una huida en busca de inspiración. Allí, en tierrasamericanas, se sitúa esta larga entrevista con Karel Hvízd'ala en laque Havel disecciona las siempre difíciles relaciones entre política y literatura. A través de sus comentarios y opiniones se lograconocer la personalidad de un hombre que contribuyó a escribir páginas brillantes de la historia. «A veces también soy consciente de loabsolutamente increíble en mi destino. Y hasta dejo de entender mivida, incluso me imagino como una especie de pequeño error de lahistoria. ¿Cómo pudo pasar que yo -precisamente yo- me encontrara enel epicentro de unos acontecimientos tan importantes que marcarían elfuturo de muchas naciones y millones de personas? A veces pienso queestoy soñando mi vida y que en un momento dado me despertaré de todoesto.»