Todo comienza en el Caribe, particularmente en Cuba. Allí, el mágicotambor del esclavo africano se apropió clandestinamente de lamusicalidad europea. Con los siglos, esa conjugación creó una serie de ritmos bailables que fueron expandiéndose tímidamente. Sobre todo seadentraron en Nueva York, donde los migrantes latinos luchaban porsobrevivir y este sonido les sembraba alicientes. En medio de estamarginalidad nace la salsa, hace más de veinte años. Fue un grito derebeldía entre identificados del ser latino, que invadió las barriadas del continente y saltó los océanos.