Abusaid Abuljair, místico sufí famoso por sus poemas, sus rubayat, ypor haber sido el primero en difundir la ceremonia de danza llamadasamá, dijo de sí mismo «soy nadie» porque incorporaba el «yo» en el«nosotros» y el «nosotros» en «El». Este punto de partida haceexplicable que no distinguiera entre poemas propios y ajenos, lo queha dado pie tanto a que se le atribuyan versos de otros autores como a que se le niegue la autoria de los suyos. Ahora bien, su sensibilidad aglutinó los rubayat más notables de la literatura persa, comparables sólo a los de Omar Jayyam. Ese género literario hizo fortuna en sutierra. Se trata de un tipo de poema breve, el rubai, cuarteta formada no por cuatro versos, sino por cuatro hemistiquios donde se dan citala fuerza expresiva de las imágenes y los juegos fónicos a los quepredispone su estructura: riman el primer, segundo y cuartohemistiquio quedando el tercero libre. En el caso de Abusaíd, tanto el aspecto formal del poema como su contenido alcanzan una fuerza eintensidad que justifican que su fama como poeta vaya a la par a laque le otorgó su santidad. En el siglo XII, uno de sus descendientes,Mohammad ibn Monawar, escribió su biografía con el nombre de «Elmisterio de la unidad divina». Del mismo modo, el gran poeta y místico Farid ud-din Attar incluyó su semblanza en el «Memorial de santos»,que publicamos como excelente complemento a la selección de susversos.