ANDRES SANTOS, FRANCISCO JAVIER / ANDRÉS SANTOS, FRANCISCO J.
Roma no ha tenido buena prensa en lo que al pensamiento filosófico serefiere, y tampoco, por tanto, en cuanto a la teoría política. A losromanos se les atribuye tradicionalmente un extraordinario geniomilitar, arquitectónico, organizativo y, sobre todo, jurídico. Sinembargo, a ellos no se les reconoce una gran capacidad para elpensamiento abstracto. Roma es el pueblo del Derecho, pero no así elpueblo de la Política, entendida ésta con mayúsculas, como ciencia dela cosa pública y de la articulación ordenada de la vida ensociedad.
Esta visión tópica ha ido entrando en decadencia en los últimosdecenios a partir de la recuperación del republicanismo como unacorriente esencial del pensamiento político moderno.
Se habla así de un republicanismo ", neorromano ", , queremite a Roma desde un punto de vista normativo por entender que elEstado romano y sus intelectuales afrontaron cuestiones de ordenpráctico referidas tanto a la libertad personal y los derechospolíticos como a la distribución de cargas y poderes que sonconsustanciales y deben concernir por siempre a las sociedadesdemocráticas.
Pero si queremos observar la influencia de las concepciones romanas en la posterioridad no podemos limitarnos a ver las referencias a laRepública, por ello en esta obra se estudia como el Imperio ha sidouna fuente constante de estructuras y metáforas políticas durante másde diez siglos. Durante esta época entra en la escena histórica lo que luego va a ser Europa, durante ella se latiniza el Occidente y parasiempre recibe moldes radicales del sentir y del pensar.