De 30.000 personas en la Romería del año 1953, a un millón de personas en la de 1980. Éste es el dato clave que afora y dimensiona lamagnitud del proceso que se narra en las páginas de este libro, laconversión de la Romería del Rocío en el fenómeno que es hoy. Lacreación de la Diócesis de Huelva ,en 1953 y la designación comoobispo de un torbellino llamado Pedro Cantero Cuadrado, significan unimpulso decisivo a los movimientos modernizadores de la devociónrociera, ,ya ,iniciados en Almonte mediante el desembarco enla Hermandad Matriz de miembros de la pequeña y mediana burguesía, con una visión más moderna y universalizadora, y la entrega absoluta delpoder municipal. La Carretera al Rocío, el desembarco de los medios de comunicación, el nuevo Santuario, la electrificación de la aldea, laRevista Rocío... son hitos que crearán las bases para la explosión deesta devoción en los años 70 y principios de los 80, precisamente enun período convulso de la reciente historia de la Iglesia y de España. Como trasfondo claros elementos constituyentes estáticos: una Imagenverdaderamente singular, Santa María del Rocío, un lugar privilegiado, y un soporte devocional sólido, el pueblo sencillo, plenamenteidentificado con este modo alegre y festivo de vivir la vidacristiana. Y dentro de este último, Almonte, , guardián de estarealidad, evolucionando y haciendo posible ,un procesoverdaderamente insólito.