Muchos interpretaron el surgimiento de la fotografía en color como lasentencia de muerte de la fotografía en blanco y negro. Los años hanpasado, se han perfeccionado los equipos y técnicas, pero los artistas no dejan de recurrir una y otra vez al blanco y negro. Hay siempre un retorno del colorido mundo de OZ, para indagar en el alma y laesencia de la fotografía. Las técnicas de conversión fotográfica delcolor a escala de grises ofrecen un sinfín de posibilidades, y locierto es que no todas son efectivas, al menos, no todas producen losmismos resultados. Este libro del purista Vicent Versace rompe lasreglas y experimenta con un estilo único, a partir del conocimientoprofundo de la escala y las proporciones de la escena. El resultado es un brillante viaje de ida y vuelta al mundo humano, a las costumbresde la gente, a las calles retratadas bajo la exótica óptica del blanco y negro. Vincent Versace demuestra que una imagen bien pensada y bien tomada se sigue encontrando entre lo mejor de las bellas artes. Sulema es: La práctica no hace la perfección. La práctica perfecta hacela perfección. Obtenga imágenes monocromáticas de calidad inigualable. Recorra un camino de luces, sombras, emociones y dramatismo.