«Las páginas que siguen», escribe la propia Pauline Réage en la notaque antecede a este Retorno a Roissy, «son una continuación de laHistoria de O. En ellas se propone deliberadamente la degradación, ypor tanto, nunca podrían haberse integrado en la novela».Con estas palabras, la autora contesta por adelantado a quienesquieren ver en este libro ese capítulo final que, según constaba en su última página, fue suprimido en la Historia de O (La sonrisa vertical 35). Se decía que «O volvía a Roissy, donde Sir Stephen laabandonaba». Eso es, en rigor, lo que ocurre en este Retorno. Pero,para nuestra sorpresa, la atmósfera del relato cambia ahoraradicalmente, desvelándose con violencia la mórbida realidad quepermanecía oculta bajo esa ascesis fanática del erotismo que era -quees- Historia de O.El claustro consagrado a la transfiguración del amor se nos descubreaquí como un trivial burdel de lujo. Sus pupilas no son más quevulgares prostitutas. El propio Sir Stphen, «el fascinante príncipe de ojos grises», un delincuente, un estafador.Como André Pieyre de Mandiargues escribe en el suculento postfacio que cierra este volumen, «Retorno a Roissy es un ala agregada al castillo casi mítico de O para descubrir que una mina colocada en suscimientos está a punto de estallar y destruirlo».Pauline Réage es el pseudónimo bajo el que durante muchos años seocultó Anne Desclos (1907-1998), intelectual francesa que en 1994reconoció ser la autora de esta novela. Periodista, crítica de cine,traductora y colaboradora de la Nouvelle Revue Française, fue ayudante en la editorial Gallimard de Jean Paulhan: para él, a modo de cartade amor, escribió esta novela en 1954, y, posteriormente, sucontinuación, Retorno a Roissy.Una joven, por amor a su pareja, se inicia en el sadomasoquismo, en la novela más célebre sobre estos placeres eróticos.