La reputación se ha convertido en un activo estratégico para lasempresas. Negocios con buena reputación demuestran una capacidaddiferenciadora para atraer inversiones, retener clientes y empleados,a la vez que construyen mayores niveles de satisfacción y fidelidadhacia sus productos y marcas. En la actualidad, la reputacióncorporativa es uno de los dos indicadores no financieros más populares en el mundo de las organizaciones, tanto privadas como públicas. Eltexto nos asoma y adentra en el fenómeno psicosocial de la «reputación corporativa». El lector podrá acompañarnos en la aventura que representa la rutahacia la buena reputación. Hablamos de aventura en un sentido latoporque el recorrido no está exento de sobresaltos. La reputaciónapareció como un concepto lleno de promesas y esperanzas, como laclave de bóveda que podría ser capaz de mantener un equilibrio estable entre los diversos intereses de los grupos de presión que hacenviable a una organización. Pronto se comprobó que era un gigante conpies de barro, sin suficiente fundamento teórico o metodológico. Perouna vez dentro de este ignoto mundo de los intangibles corporativos,poco a poco veremos como la vaga idea de reputación, va adquiriendo un carácter científico en forma de métricas y modelos que serán elfundamento de la tan ansiada tecnología que permita su gestión.