ERNAUX, ANNIE / CORNIER, MARGUERITE
Yvetot, la pequeña ciudad situada en la región de Alta Normandía, 170kilómetros al norte de París, es uno de los escenarios reales que, por haber jalonado persistentemente la obra de Annie Ernaux, ha terminado convirtiéndose en una ciudad mítica, envuelta en una suerte deaureola enigmática. Al finalizar la guerra, en 1945, Annie Ernaux laniña Annie Duchesne, abandona Lillebonne, su ciudad natal, junto consu familia y llega a Yvetot «sentada en las rodillas de su padre, enla parte delantera de un camión de mudanzas». Hay ruinas por todaspartes. Tiene entonces cinco años y no se moverá de allí hasta losdieciocho para ir a estudiar a Ruan. El 13 de octubre de 2012,invitada por la municipalidad, Annie Ernaux imparte una conferencia en Yvetot. Es una fecha importante porque es la primera vez que regresade manera oficial. Cuenta ahora setenta y dos años. Este regreso tiene un valor de reconocimiento hacia la ciudad, de homenaje, y representa incluso un acto de conciliación. Lo expresa así la autora: «Me heservido de Yvetot, de los lugares, de las personas que conocí, le hetomado muchas cosas a Yvetot, donde pasé mi infancia, mi primerajuventud, y, en cierto modo, me he negado siempre a corresponderle con algo». Este texto abre como una nueva ventana sobre el pasado de laautora que nos permite entrever el lazo que une lo vivido y la ficción literaria. Los temas recurrentes presentes en la obra de Ernauxreaparecen aquí como autentificados y reforzados además por unaselección de fotografías de la escritora, sus allegados y los lugaresde sus años jóvenes. El fenómeno de transformación de los recuerdos en material para una obra de alcance universal queda aquí en parteesclarecido.