Una de las actividades en la que menos empeño ponemos los sereshumanos es la de atender a las señales. El mundo no es como lo dejamos por la noche sino como lo encontramos por la mañana. Mientras soñamos las cosas tales o cuales, la escena que nos preparamos, si ya eraajena ayer, hoy ni te cuento.Estas narraciones hablan de varias cosas diferentes, pero sobre todode equívocos y de ideas malinterpretadas, a veces por el ofuscamientode los demás, a veces por el propio.