En 1862 José Amador de los Ríos, amigo personal de Alfredo AdolfoCamús, publica un estudio titulado «Sobre los refranes, consideradoscomo elementos de arte. Su influencia en la poesía popular», dondeseñalaba la necesidad de estudiar los mismos desde tres puntos devista: lengua, forma artística y doctrina con vistas a lainvestigación de los orígenes de la literatura patria.Un año después, durante el curso 1863-64, mientras Pérez Galdósasistía a las clases del catedrático Alfredo Adolfo Camús, estepublica un artículo presentado bajo el título de «Refranes»,acompañado del subtítulo «Apuntes inéditos recogidos en los márgenesde un libro viejo,auctoris quidem damnati, sed cum expurgationibuspermissi». La importancia de la obra radica en que se trata de unatraducción parcial de losAdagia de Erasmo y demuestra lo que Galdós en su momento apuntaría, tres años más tarde, acerca del gusto de Camúspor este autor. Así las cosas, como se ha podido comprobar, estaadmiración por Erasmo no solo abarca su obra Encomium moriae, de laque el propio Galdós conservaba un ejemplar en la biblioteca de sucasa de Las Palmas de Gran Canaria, sino también su magna obra Adagia.