¿QUIÉN MATÓ A FERRER I GUARDIA?

¿QUIÉN MATÓ A FERRER I GUARDIA?

$38.760
IVA incluido
Sujeto Disponibilidad de Proveedor
Editorial:
(104) AGUILAR
Año de edición:
Temática
Biografias e historias reales
ISBN:
978-84-03-59621-4
Páginas:
700
Encuadernación:
Rústica
Idioma:
Castellano
Peso:
838
Dimensiones:
240x150
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El 13 de octubre de 1909, hace ahora exactamente cien años, moríafusilado en el castillo de Montjuïc el pedagogo, anarquista ylibrepensador catalán Francisco Ferrer i Guardia, condenado a laúltima pena en virtud de una polémica sentencia que lo consideró«autor y máximo responsable» de los sucesos revolucionarios conocidoshistóricamente como la Semana Trágica.

Con la ejecución de Ferrer i Guardia la España dogmática eintransigente, encarnada en el Gobierno de Maura, pretendió saldar, en un controvertido ajuste de cuentas, la deuda que con ella teníacontraída el creador de la Escuela Moderna, cuyas ideas políticas ypedagógicas representaban un ataque frontal a los valores defendidospor el sistema canovista. Y para ello no dudó en instruir un procesoarbitrario y tendencioso, viciado en todos y cada uno de sus autos, yfalto de las más indispensables garantías jurídicas, que desembocó enun fallo escandaloso, considerado por historiadores y juristas comouno de los más flagrantes errores judiciales de la historiamoderna.

Ferrer i Guardia fue la cabeza de turco elegida por quienes defendíanel eufemismo de la «revolución desde arriba» para advertir a los quela intentaban «desde abajo» del alto coste que suponía disentir de unrégimen ineficaz y caduco empeñado en perpetuar sus prerrogativas, alque la injusta muerte de aquél dio el golpe de gracia en el proceso de su desintegración definitiva.

En un tiempo en el que la memoria histórica reclama un lugar junto ala verdad oficial, dispuesta siempre interesadamente a olvidarla,parecía obligado aprovechar el centenario de aquel escándalo judicialpara reivindicar la inocencia de su protagonista. Y acercar, a la vez, hasta el lector toda una suerte de prácticas perversas (lainstrumentalización de la Justicia, la intromisión de la Iglesia en el orden civil, el servicio de la propaganda mediática al descrédito del adversario o la inevitable y perenne confrontación de las dosEspañas), tan presentes en la causa aquí investigada, y que continúanplenamente vigentes un siglo después de aquellos hechos.