Los genios han sido siempre visionarios. El escultor ve la estatua enel vasto témpano antes de golpearlo con él cincel. El pintor ve elcuadro con todas sus líneas y colores antes de tocar la tela con elpincel. El arquitecto traza el edificio en su mente antes de colocarla primera piedra...La divina herencia del hombre es su aptitud para soñar en el ideal. No importa lo mucho que hoy día suframos si creemos en un porvenirmejor, porque ese porvenir, a pesar de los errores prevalecientessobre la finalidad de la vida, será para los mismos que se esforzaronen prepararlo.Querer es poder nos enseña que no hay medicina tan saludable como eloptimismo, ni tónico del alma tan eficaz como la esperanza en untiempo mejor. Es inestimable la facultad de sobreponerse, siquierainstantáneamente, a cuantas perplejidades y tribulaciones floten enderredor y elevarse a una atmósfera de armonía, belleza y verdad.¿Quién fuera capaz de resistir la lucha de la vida si le arrebataransus esperanzas e ideales en otra vida más alta y mejor? La voluntadfirme, el ideal luminoso, la esperanza optimista es lo que importapara no desmayar en las tormentas mundanales y conseguir nuestrosbuenos propósitos.