Es un hecho sobre el que no se debería dejar de reflexionar que no hay ni ha habido nunca ninguna comunidad, sociedad o grupo que hayadecidido renunciar pura y simplemente al lenguaje. Muchas veces seinterrogó sobre cómo empezaron a hablar los hombres, y sobre el origen del lenguaje se propusieron hipótesis imposibles de verificar y sinningún rigor, pero nunca se preguntó por qué continúan haciéndolo. Sin embargo, la experiencia es simple: se sabe que si el niño no seexpone al lenguaje de algún modo dentro de los once años de edad,pierde irreversiblemente la capacidad de adquirirlo.