La profundidad de este Pudridero es similar a la que se puede alcanzar al hundir las manos en un cadáver caliente y su efecto es el mismo:una reacción visceral de repulsión y fascinación morbosa. En estanovela gráfica que conjuga elementos del manga más grotesco con laciencia ficción de vanguardia, Johnny Ryan se desboca por el camino de la pulsión adolescente hormonada e hiperviolenta dibujando un combate inacabable de lucha libre a muerte en un planeta yermo, un videojuego sangriento donde resulta difícil decidir si cada nuevo oponente esmás peligroso o más repugnante. Ryan es, en definitiva, un niñojugando a las peleas con sus muñecos y quedándose con sus miembrosmutilados entre las manos."Tal vez el mejor y también el más alocadocómic que Johnny Ryan haya hecho hasta ahora. Espero que haga 1000páginas de esto!" -Jeffrey BrownJohnny Ryan (Boston, 1970) es uno delos autores del panorama alternativo estadounidense más reputados yrepugnantes. Sus estudios universitarios de literatura inglesa lesirvieron en gran medida para deletrear sin errores los nombres de las enfermedades venéreas y los distintos tipos de fluidos emitidos porel cuerpo humano. Hacia mediados de los años 90 comenzó a publicar por su cuenta y riesgo el cómic Juventud cabreada, que, apadrinado porPeter Bagge, acabó por editar Fantagraphics, la editorial alternativaamericana por excelencia. En Juventud cabreada, Ryan destila laincorrección política más hiriente y un grafismo tan explícito queraya en lo vomitivo, siempre a desenvolviéndose en el ámbito de lahistoria corta y la viñeta de humor gráfico. En 2009 el dibujante dioun golpe de timón creando Pudridero (Prison Pit), una serie de novelas gráficas que suponen un salto cualitativo en su producción, tanto por su evolución gráfica como por el cambio de tercio narrativo y lamutación en el tono. Pudridero provoca de todo menos risa, aunque alcerrar sus páginas no se pueda evitar la sensación de haber asistido a una gran broma.