Desde la incorporación de la Prisión Permanente Revisable en Españalas críticas por parte de la doctrina se han seguido sin interrupción. El manifiesto firmado por más de cien catedráticos de Derecho Penalque se ha erigido en su contra da buena muestra de ello. La ideageneral por parte de los críticos consistiría en que una pena de estanaturaleza sería, además de inútil, inconstitucional e impropia de unEstado de Derecho. ¿Es así realmente? Con este libro pretendo ofrecermi heterodoxa perspectiva al respecto, con la intención de mostrar allector que, en contra del consenso casi unánime, la constitucionalidad de la PPR es, no solo defendible, sino la interpretación másrazonable. La tesis podría ser resumida del siguiente modo: la PPR se distinguecon claridad de la cadena perpetua y de ningún modo puede ser descrita como un eufemismo de la misma. Al contrario, se trata de unainstitución penal original que debería comprenderse como una pena deliberación condiciona. Esto es, una pena que exige el cumplimiento deuna serie de requisitos para que el castigo impuesto sea levantado. Es evidente que una propuesta así no convencerá a todos pues solo escompatible con determinadas sensibilidades político-filosóficas. Peroello no es óbice para considerarla perfectamente constitucional yacorde con los Derechos Humanos.En mi opinión, todo aquel que se atreva a pensar sin prejuicios yanalice la cuestión con serenidad lo descubrirá, viendo que lo queaparecería como un monstruo populista-punitivo es, en realidad, unamedida perfectamente coherente con los principios y valores propiosdel Estado de Derecho moderno.Gonzalo Fernandez Codina (1993) Barcelona. Filósofo y jurista.Compagina la abogacía con la escritura. Co-fundador y editor jefe deRevista Libertalia (www.revistalibertalia.com).