En los textos que siguen, el lector encontrará más de una vez quemuchas de las experiencias anteriores o posteriores de aquello quellamamos cine pueden ser, en realidad, mucho más cinematográficas (enel sentido etimológico del término) que la práctica regular del arteque lleva ese nombre. Es decir, que puede haber una representación más elocuente del movimiento, de la duración, del trabajo formante deltiempo y de la sincronicidad audiovisual en las formas pre ypostcinematográficas que en los ejemplos "oficiales" de la performance del cine.