Post mortem es una posesión espiritual que se explica al lector através de la voz, ora paranoica, ora lúcida, del depresivo narrador.Prisionero en su propio cuerpo, el cauce de pensamiento de este hombre muerto en vida nos permitirá conocer la historia de la culturistafemenina que ha tomado su cuerpo. Antes de que abandonase el mundo delos vivos, el espectro que lo posee respondió al nombre de Sussie yrecorrió un oscuro sendero bordeado por las agitadas sombras del black metal, el espiritismo, el supremacismo nórdico y el culto obsesivo al cuerpo, que muy pocos son capaces de distinguir en la soleada yalegre Barcelona postolímpica. En una novela breve en la que resuenanlos ecos de su poesía tanto como sus novelas ancladas en la literatura pulp, Ricard Millàs construye un artefacto narrativo experimental ysugerente. Post mortem es un texto que por momentos estalla en unlirismo incontrolable y, en otros de sus pasajes, recuerda a laspelículas de serie B, una obra que narra la historia del derrumbe deuna mente y que al mismo tiempo se afirma como un poderoso ejerciciode estilo. Un texto de difícil clasificación que reclama ser leído.