á«Me llamo María Asunción Peralta de la Merced y Luengo Me¡dina. ¿Aque es elegante? Claro, en mi círculo todos tenemos nombres similares, aunque cuando cumplí los quince elegí uno más abreviado: Sun.Hay quien piensa que crecer en una familia adinerada y con la vidaresuelta es una maldición. ¡Ja, ja, ja! Es lo mejor. Disfruto de lascomodidades, recibo una sustanciosa asignación de la empresa familiarque dirige mi padre y sólo me preocupan dos cosas: mis amigas y elhombre de mis sueños.A las primeras las tengo siempre a mi lado. El segundo se me estáresistiendo, la verdad. Llevo más de diez años persiguiendo aGaudioso, sí, ése es su nombre, no os riais. Nada más cono¡cerlosuspiré por él y empecé a llamarlo Gaudi, mucho más gla¡muroso. Es elmejor amigo de mi hermano y tarde o temprano estaremos juntos. Enbreve tendré la oportunidad definitiva...»