En los últimos tiempos se ha escrito sobre el sacerdocio femenino,pero falta un tipo de literatura que refleje la mística de esasmujeres llamadas. Esta obra no es un libro de teología sistemática,sino una narración a dos niveles: lo que la autora -a partir de unSuceso- dice a Dios y lo que dice de Dios. La vida narrada puedehacerse teología sin enunciar Dios es así, sino Dios se me ha mostrado así. Ese tipo de escritura puede ser un lugar teológico capaz dehacer arder el corazón mientras las palabras hablan.
La obra plantea la necesidad de que la teología y la vida vayanjuntas, desea aliviar el sufrimiento de muchas personas que hanabandonado la religión porque la han sentido como una pesada carga que deshumaniza y anhela ayudar a que muchas mujeres se reconozcan y seatrevan a hablar.
María Elena Garmendia es carmelita descalza. Junto con otras mujerescon vocación dedica parte de su tiempo a escuchar a las personas queconectan en kraugeruah@gmail.com.