TORRALBA, FRANCESC / TORRALBA ROSELLO, FRANCESC
Nadie desea apearse de la vida y jugar el papel de espectador, pero en muchas ocasiones
todos sufrimos la tentación de abandonarlo todo, de dimitir denuestros compromisos y
dejar de existir. Cuando el demonio de la nada se adueña del espírituno sirven los
fármacos, ni las sesiones clínicas, tampoco los productos químicos, ni los bufones de la
televisión.
El único antídoto frente a la nada es el sentido. Solo la búsquedainterior de sentido puede
neutralizar tal tentación. No elegimos existir, pero podemos elegircómo existir. No
elegimos cuánto tiempo vamos a estar en este mundo, pero sí podemosdecidir cómo
colmar de significado este tiempo. Podemos tratar de hacer con la vida un proyecto
singular que posea sentido, que tenga valor para cada uno.