El capitalismo es un sistema mundial. Por eso sus víctimas sólo pueden enfrentarse a los retos que éste plantea si también se organizan aescala internacional.En el pasado, la Primera, Segunda, Tercera y Cuarta Internacionalintentaron, a su modo y con diferentes resultados, fortalecer yextender el internacionalismo de los pueblos. Hoy, los Foros Socialesdan cuenta también de esa necesidad.Entonces, ¿por qué no pensar que una nueva Internacional podríaproporcionar un marco eficaz a la construcción de las convergenciasnecesarias para luchar contra el capitalismo salvaje que impera pordoquier?Una nueva Internacional es necesaria, pero a condición de que seconciba como la Primera, y no como la Segunda, Tercera o Cuarta, esdecir, siendo capaz de aglutinar a todos aquellos que quieran actuarjuntos para construir la convergencia en la diversidad. Sin monopolios ideológicos (lo cual no excluye la formulación de las distintasconcepciones teóricas sobre la sociedad que se desea construir).El socialismo, en este espíritu, se concibe como producto delmovimiento y no deducido de una definición previa.Samir Amin (El Cairo, 1931) ha dedicado gran parte de su obra alestudio de las relaciones entre los países desarrollados y lossubdesarrollados, y a la crítica de la globalización.Presidente del Foro del Tercer Mundo y del Foro Mundial de lasAlternativas, entre sus últimos libros traducidos al castellanodestacan Mundialización y acumulación: El capitalismo en la era de laglobalización, El hegemonismo de Estados Unidos y el desvanecimientodel proyecto europeo, Más allá del capitalismo senil, y, bajo sudirección, Las luchas campesinas y obreras frente a los desafíos delsiglo XXI.