Esta nueva edición de Poeta en Nueva York, preparada con rigor yesmero por el hispanista británico Andrew A. Anderson, sigue fielmente la última voluntad de Federico García Lorca, plasmada en el originalque el poeta entregó a José Bergamín en las oficinas de la editorial«Cruz y Raya» pocas semanas antes de su muerte en Granada. Unoriginal, a medias manuscrito y mecanografiado, de cuya existencia yparadero se tenían hasta hace pocos años noticias inciertas. Esta esla primera edición moderna que se basa directamente en ese materialesquivo, y por eso puede considerarse, sin lugar a dudas, como laversión definitiva de un poemario que se cuenta entre las cimas de lapoesía del siglo veinte y que ha ejercido una poderosa influencia nosólo en la tradición hispanohablante sino también en la culturacontemporánea occidental. 'Nada podría ser más notable, en esta nuevacolección, Poeta en Nueva York, que la fertilidad aparentementeinagotable de la imaginación de Lorca. Una imaginación, pródiga yfantástica, que estaba en todas partes a la vez: los mundos subjetivoy objetivo combinados e inflamados en una sola bola, lo cotidianodesposado singularmente con lo clásico, la canción popular cruzada con el barroco.' CONRAD AIKEN (1940)Esta nueva edición de Poeta en NuevaYork, preparada con rigor y esmero por el hispanista británico AndrewA. Anderson, sigue fielmente la última voluntad de Federico GarcíaLorca, plasmada en el original que el poeta entregó a José Bergamín en las oficinas de la editorial «Cruz y Raya» pocas semanas antes de sumuerte en Granada. Un original, a medias manuscrito y mecanografiado,de cuya existencia y paradero se tenían hasta hace pocos años noticias inciertas. Esta es la primera edición moderna que se basadirectamente en ese material esquivo, y por eso puede considerarse,sin lugar a dudas, como la versión definitiva de un poemario que secuenta entre las cimas de la poesía del siglo veinte y que ha ejercido una poderosa influencia no sólo en la tradición hispanohablante sinotambién en la cultura contemporánea occidental. 'Nada podría ser másnotable, en esta nueva colección, Poeta en Nueva York, que lafertilidad aparentemente inagotable de la imaginación de Lorca. Unaimaginación, pródiga y fantástica, que estaba en todas partes a lavez: los mundos subjetivo y objetivo combinados e inflamados en unasola bola, lo cotidiano desposado singularmente con lo clásico, lacanción popular cruzada con el barroco.' CONRAD AIKEN (1940)Pocosautores en lengua española han vivido la literatura como lo hizoFederico García Lorca (1898-1936). Se hace difícil saber hasta dóndehubiera sido capaz de llevar su obra, pero en apenas dieciocho años,los que van desde sus primeros escritos hasta el triste fusilamientode Víznar tras el estallido de la Guerra Civil, Lorca alcanzó a ser un excelente prosista, uno de nuestros más grandes dramaturgos del siglo XX y un poeta universal.