La abundante presencia de lagos hace de los Pirineos una alta montañaespecialmente singular y diferenciada de los otros grandes macizos del mundo. A medio camino entre los pueblos y las altas cumbrespirenaicas, los lagos nos invitan a la poesía, a la contemplación y ala silenciosa fusión con el paisaje. Si antaño fueron inagotablesfuentes de leyendas, hoy representan una buena excusa para el ocio yel senderismo, y atraen desde el más experto alpinista hasta elexplorador más novato.Con las 50 excursiones propuestas en este libro se pueden visitar másde 100 lagos, los más bellos de nuestra cordillera reina, distribuidos de este a oeste. Mediante rutas por lo general fáciles, casi siemprepor senderos bien trazados, se visitan las principales zonaslacustres, los lagos más emblemáticos y también algunos de los másrecónditos. Al tratarse de una propuesta bastante sistemática, larealización de todas las rutas supondrá completar una sugerenteexploración de todos los valles y macizos principales de los Pirineos.