En "Piña", Michael Cera se mete en la piel de una estrella deHollywood en declive que empieza a darse cuenta de que se le estápasando el arroz. A través de largos e intensos monólogos interioresen los que el protagonista se analiza de manera obsesiva y maníaca, el joven Cera logra captar a la perfección el sentimiento de depresión y sordidez que caracteriza a los mejores personajes de Foster Wallace,haciéndole sufrir esas pequeñas humillaciones rutinarias a las que nos enfrentamos día tras día. Un retrato hilarante de un ser humanoprofundamente patético.