NUÑEZ FLORENCIO RAFAEL / NUÑEZ FLORENCIO, RAFAEL
La historia de España ha sido presentada a menudo en términos deocaso, frustración y excepcionalidad. Desde fines del siglo XX seimpone el paradigma contrario, una óptica comparativa que nos asimilaal resto de Europa y trueca la «diferencia» por «normalidad». Noobstante persisten, como fantasmas que se resisten a desaparecer,pulsiones negativas que se traducen en crítica despiadada delpresente, escasa autoestima y manifiesta desconfianza en nuestrofuturo La realidad española ha sido contemplada sistemáticamente conun cristal oscuro y posiblemente distorsionador, hasta el punto de que los más negros augurios han condicionado nuestro camino. Es el pesodel pesimismo en nuestra historia reciente #algo más de un siglo#, unperíodo que empieza con sensación de decadencia insondable, continúacon la estimación de continuos fracasos #los desastres del 98, 1909,1921#, contempla la vida nacional como esperpento, se sume en eldespedazamiento fratricida de la guerra civil, se lame luego lasheridas complaciéndose en las nociones de fiasco colectivo ytrayectoria errada, y termina poniendo en cuestión hasta los éxitosreconocidos por los demás (el desencanto en el proceso de transición a la democracia). El pesimismo aparece así como una sombra ominosa quemarca la reflexión de unas elites y se proyecta sobre el conjunto dela nación