Perdurable compañía, es un peculiar epistolario. En él, el poeta sedirige tanto a un viejo árbol como a la espera, a la bicicleta quenunca tuvo el poeta polaco Zbigniew Herbert y a las consolaciones dela filosofía. Con detallada cercanía, al modo de las odas elementalesde Pablo Neruda (no en vano tradujo al inglés los poemas del inmortalchileno) Merwin convierte el poema en la piedra filosofal que vuelvetransparente al objeto de su reflexión, permitiéndonos ver al tiemposu exterior y su interior, su cara y su envés, alcanzando así el punto más alto de la realidad trascendida.Perdurable compañía es por derecho propio uno de los librosfundamentales de la poesía norteamericana (y universal) de las últimas décadas.