Sic transit Gloria Swanson. El libro manual que tiene en sus manos noes otro aburrido diccionario enciclopédico, onomástico o biográficomás. En realidad se trata de un altar, en que brilla el reflectorsobre figuras míticas que iluminaron la pantalla y han sido eclipsadas por el paso del tiempo y por otros ídolos. En estas páginasencontrará, ilustrado por el lápiz magistral de Ana Bustelo, unejercicio formidable de memoria irredenta, un monumento al anecdotario y la trivia como ejercicio de fervor idólatra. ¿Qué dijo TonyRichardson al oído de Vanessa Redgrave mientras paría a su malogradaprimogénita, Natasha? ¿Cómo se las gastaba Bette Davis para hacerrabiar a sus múltiples enemigas? ¿Por qué era tan absolutamentedetestable el padre del tierno ciervo Bambi? ¿Sabía usted que elprimer nombre de pila de John Wayne era Marion? ¿Fue Joan Crawford tan mala madre como se afirma? ¿Por qué se aborrecen Olivia de Havillandy Joan Fontaine, siendo hermanas? ¿Sabía que Sharon Tate disfrazada de jovial surfista californiana sirvió de modelo para Barbie Malibú?Miguel Cane, excéntrico a tiempo completo, practicante del dandismo yla mitomanía amateur, en tiempos reputado ‘party boy’, ofrece unalectura imprescindible para aquellos que son devotos del séptimo artey saben que todos estamos hechos de estrellas.