PARA PIANO SÓLO

PARA PIANO SÓLO

ALGUNOS POEMAS (1983-1996)

$18.000
IVA incluido
Sujeto Disponibilidad de Proveedor
Editorial:
(254) BAILE DEL SOL
Año de edición:
Temática
Poesia
ISBN:
978-84-95309-98-3
Páginas:
68
Encuadernación:
Rústica
Idioma:
Castellano
Dimensiones:
240x130
$18.000
IVA incluido
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Un poeta es su palabra. Y también sus silencios y su propio carácter.Hay poetas que sienten mucho y sin embargo dicen poco, peroprofundamente. Bernardo Chevilly es uno de ellos. Apoyado en elsilencio de la propia creación y en su amplio conocimiento de lamúsica, nos va introduciendo en un mundo de pocas palabras, esencialdiríamos, para transmitir una belleza sutil, basada en la inteligencia y el conocimiento. Chevilly es un poeta mesurado y de entraña lírica, que basa su lenguaje en la música y el sonido de las propiaspalabras, en ese filo que hay entre lo meramente musical y locognoscitivo. El poeta labora en la soledad y sabe que lo que nombrase marchita, como una ley inexorable de la física, la entropía. Es por ello que actúa con infinito cuidado en ese espacio mínimo del versopara dejar lo esencial, aquello que si quitásemos algo más ya no sería poema. Desde este punto de vista, Bernardo Chevilly es un poetacuántico, que obra en un microcosmos diminuto que termina por explicar un macrocosmos infinito. Lo es en el sentido en que sabe que su artees efímero por su propia fragilidad y belleza, con la caducidad delocaso y con su eterno regreso. La memoria, y con ella lareconstrucción mediante un proceso mental de la propia vida, no sólocomo experiencia, sino como sensación, son fundamentales. Porque es el poeta quien reordena el mundo. Aquí el poeta no sólo nombra, sino que investiga y descubre las partículas elementales del lenguaje y de laemoción para con ellas crear otros mundos posibles y paralelos, nuevas vivencias o recuerdos olvidados. En su libro Oratorio apócrifo(1983), cuatro elementos se unen para construir ese universo: lamúsica, la luz, lo religioso y lo profano se revelan como el hiloconductor de la belleza. Ya el título nos refiere a una pieza musicalreligiosa, pero irónicamente apócrifa, esto es, falsa, no auténtica ono de inspiración divina. Profundamente humana, pero con unareligiosidad metafísica más que con la fe del carbonero. La ironíallega al máximo cuando en cada poema se nos avisa con un ad libitum de la posibilidad de tocar el pasaje a voluntad, cada uno con el tempoque crea conveniente. Religiosidad humana y libertad de acción,oratorio profano y amor físico y metafísico, tan cercano al dolor.