PRATCHETT,TERRY / PRATCHETT, TERRY
Es la Vigilia de los Puercos, la fiesta invernal que marca el añonuevo en el Mundodisco. Los niños duermen y esperan que Papá Puercobaje por la chimenea y les deje sus regalos. Sin embargo, algo extraño está ocurriendo. El visitante no es un anciano tripudo de barbablanca. Recuerda más bien a un esqueleto. No se aclara mucho con elalmohadón que lleva atado a la cintura debajo del traje rojo. Exclama«Jo, jo, jo jo!» en tono fúnebre y parece más acostumbrado a usar laguadaña que a repartir caramelos dentro de los calcetines. Peroalguien tiene que hacer el trabajo, porque Papá Puerco está... Bueno,a falta de palabra mejor, muerto. Y si para mañana por la mañana nocreen en él las suficientes personas, el sol no asomará por el bordedel mundo. En esta nueva novela (que debería llevar un aviso enportada por su tremenda adictividad) el destino del Mundodisco quedaen manos del auténtico sentido de la fiesta más entrañable delcalendario, que es poner regalos bajo el árbol y comer hasta reventar. ¿O era la paz y la buena voluntad? Quizá su sentido último sea otro,olvidado hace tiempo.